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Mayo 05, 2009
Reensamblar lo Social - YP
Sobre "Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del actor-red, de Bruno Latour. Originalmente en YPSITE BLOG
Bruno Latour, uno de los más importantes sociólogos de la ciencia contemporánea, es a su vez uno de los creadores de una herramienta de análisis denominada “teoría del actor-red” o TAR (ANT en inglés). Junto a otros autores como John Law o Michel Callon, desde la década de los ochenta han ido diseñando esta metodología de investigación profundamente influenciada por el trabajo del sociólogo francés Gabriel Tarde, por el del fenomenólogo estadounidense Harold Garfinkel, o por la sociología de la ciencia, este libro introduce estas teorías y recoje sus principales contribuciones. La TAR, que parte de la premisa que lo social no existe y que el excesivo uso que se le ha dado al término hace que en la práctica deje de ser operativo, tiene como objeto dar más agencia a los actores analizados, romper con ciertas barreras humano/animal/máquina y dar preponderancia las tramas de relaciones que se establecen entre estos agentes, contribuyendo de esta forma a acercar más este trabajo a la teoría de redes que a la crítica cultural tradicional.
En el presente libro, Latour desgaja y expone con claridad su metodología de trabajo mientras hace frente y contrargumenta las numerosas críticas que ha recibido esta teoría tildada de relativista, postmoderna y tecnodeterminista. A lo largo de esta obra el autor se encarga de enmarcar y diferenciarse de las escuelas de sociología que según él, utilizan el concepto de lo social para explicar toda una serie de tramas y procesos que no han conseguido entender. De esta manera se distancia de lo que él denomina la sociología de lo social (ejercitada por aquellos autores que siguen considerando que hay algo denominado sociedad que ha de ser descrito), la sociología crítica (rama de la sociología de asume que lo étnico, la clase, el género, etc. son por sí mismos categorías sociales que han de ser superadas y de las que los sujetos deben emanciparse) y por último introduce lo que denomina la sociología de las asociaciones, campo de estudio con el que se encuentra más cercano y que entiende que lo que otros denominan lo social no son más que conjuntos temporales de ensamblajes de agentes/herramientas/animales que se irán reconfigurando dependiendo de factores tanto internos como externos.
Según los defensores de la TAR aquello que otros denominan sociedad no son más que conjuntos de asociaciones que necesitan ser reinventadas constantemente por elementos aglutinadores (para ello sirven las naciones, los equipos, los partidos, los colectivos, etc.) pero que por sí mismos no son más que categorías enunciativas vacías que no pueden explicar cómo se articulan los elementos que los integran, la sociología tradicional falla cuando los utiliza como realidades cerradas. A diferencia de otras ramas de la sociología, en vez de analizar estas categorías para entender la realidad de los sujetos que las constituyen, la TAR propone seguir directamente a los actores para que sean ellos los que se expliquen a través de las múltiples relaciones que tejen con otros elementos con los que interactúan. Los rastros que estos movimientos van dejando constituyen una valiosa fuente de información para esta escuela sociológica que considera que a sólo a partir de estos se puede comprender como funciona una red. Dar voz a los agentes conlleva tener que aceptar que los elementos que configuran una red no tienen porque ser exclusivamente humanos. Latour a través del ejemplo de un grupo de pescadores de ostras evidencia que para entender este conjunto social es necesario entender su relación con la ostra puesto que tendrá un impacto en el comportamiento de los pescadores, por otro lado las herramientas que utilicen para pescar son a su vez fruto de otra amalgama de redes que las han producido (empresas, distribuidoras, etc.). Esto hace que emerjan redes de relaciones planas en las que el grupo social “pescadores” estará vinculado a las ostras, a los fabricantes de barcas, a las tejedoras de redes de pesca, a los vendedores del mercado, etc. abriendo mucho más los ámbitos de influencia y de explicación de lo que de otra forma se consideraba un grupo social cerrado.
Este libro, pese a tener algunos problemas de traducción que le quitan algo de brillo, constituye una inmejorable forma de introducción a un campo teórico complejo y con demasiados matices como para poder ser resumidos aquí, aún así en ocasiones la necesidad que tiene Latour de contestar a todas y cada una de las críticas que ha ido recibiendo a lo largo de estos años hace que este libro se introduzca en discusiones que mas que contribuir a comprender, pueden llegar a distraer a las lectoras y lectores. También se percibe cierta frustración de maestro universitario que ha sido preguntado demasiadas veces y por muchas personas el mismo tipo de preguntas, ejemplo de esto es el capítulo ‘Sobre la dificultad de ser una hormiga’ escrito en forma de diálogo (quizás inspirado en uno real) con un estudiante que no logra ver la necesidad y ventajas del método de trabajo que Latour propone. Aun así, es un libro útil e interesante que deberían consultar todas aquellas personas dispuestas a sondear la sociedad y que andan faltas de herramientas para introducirse en lo que parece ya no ser una realidad.
Enviado el 05 de Mayo. << Volver a la página principal << |
