« Anish Kapoor, en cuerpo y alma - Laura Revuelta | >> Portada << | Vivian Girls - Tote Valenzuela »
Diciembre 02, 2008
Goran Petrovic. “La literatura preserva miles de destinos” - Héctor González
Originalmente en Laberinto
La escritura es una forma de encapsular cosas para no olvidarlas, afirma el narrador serbio al comentar su más reciente libro de relatos, Diferencias.
A Goran Petrovic (Serbia, 1961) le gusta observar; no mirar, no ver, sino poner atención en el rostro y en la historia de quienes se cruzan por su camino. Quizá de ahí salga un cuento o, por qué no, una novela. Así va por la vida este hombre que por la altura bien podría ser basquetbolista. Poseedor de una prosa sencilla y sin concesiones, en México apunta a convertirse en un escritor casi de culto. Un primer paso fue su novela La mano de la buena fortuna y ahora con Diferencias, su nuevo libro de relatos —que a continuación desmenuza—, apuesta por su consolidación en estas tierras.
-Empecemos con el cuento "Encima de las cinco maletas desgastadas". Me gusta la imagen del anciano que sólo escucha la Tercera Sinfonía de Brahms…
En ese cuento escribo sobre la música y reflexiono sobre si en verdad son necesarios sólo cinco minutos
-Justo ese cuento me recordó el cine de Kusturica o un poco de Fellini…
Cierto, aunque no me siento tan cercano a Kusturica, pero sí a Fellini, es más, puedo decir que quise escribir un cuento felliniano.
-De acuerdo, después de todo pertenece a una generación donde el cine tiene tanta presencia como la literatura…
Sin duda, mi modo de escribir es visual. De alguna manera creo que el escritor hace el trabajo del equipo que interviene en una película, a veces es guionista, otras, escenógrafo y casi siempre director.
-En el relato "Encuentra y marca con un círculo", que por cierto me parece el más autobiográfico, escribe: “Para que uno se gane la vida hoy en día, a menudo se ve forzado a ser otra persona en esta misma vida”, ¿esto es algo que le pasa a los escritores?
A veces el escritor se ve forzado a esto. Incluso, creo que todos los escritores prestan algo a sus personajes, en ocasiones son cosas positivas y otras negativas. Durante el proceso de escritura estas oscilaciones varían mucho. A veces la escritura es placentera, pero también puede ser algo pesado.
-¿Cuándo es cada una?
Durante la escritura diferencio varios momentos importantes. Uno es la disciplina, qué tanto te aplicas, la hora en que te sientas a la mesa sin interrupciones, pero esto es sólo una técnica.
Otro es hacer uso de lo que ya está escrito, por ejemplo para escribir una novela me preparo con mucho detalle, trato de reconstruir la época de la que hablaré, tengo que conocer cómo se alimentaba la gente. La tercera cosa es la experiencia personal, cuando yo no tengo mis propias experiencias en un tema busco a la persona que sí las tiene. Una vez escribí un cuento donde tenía que conocer la vida del cerrajero, así que hablé con un amigo y encontré poesía en su oficio, en los tornillos, las llaves, cómo huele la pasta y el aceite que usan. El escritor no está consciente de nada de eso, sólo lo siente; quizá esos son los momentos que llamamos inspiración.
-¿Qué llega de literatura mexicana a Serbia?
Personalmente, así como para otros colegas, Terra nostra de Fuentes es un libro muy importante, lo mismo sucede con Rulfo. Recientemente se editaron novelas de Alberto Ruy Sánchez. Hay una fuerte presencia de la literatura latinoamericana; en particular soy muy afecto a Borges, García Márquez y Vargas Llosa.
Enviado el 02 de Diciembre. << Volver a la página principal << |
