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Diciembre 26, 2008
'Fotografías' de Zoe Leonard en el Museo Reina Sofía
Originalmente en arte nuevo
Como señalé en el post anterior anduve el fin de semana, de forma muy breve, viendo exposiciones por Madrid. Y la que más me gustó de todas las que vi fue sin duda la de Zoe Leonard titulada escuetamente Fotografías, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Esta exposición es la primera retrospectiva de su trabajo fotográfico desde fines de los setenta hasta el presente. Curada por Lynne Cooke, la exhibición de Leonard es un ejercicio magistral de reflexión crítica sobre la imagen fotográfica.
El trabajo espacial y el diálogo entre las imágenes es notable, ya que prescindiendo casi completamente de referencias textuales las conexiones que se generan entre las diferentes salas, muy pequeñas todas, deja de lado bloques temáticos de lectura, para abrir y superponer constamente los sentidos en cada serie de imágenes. Así, se trata de un recorrido que no permite que se clausuren las posibilidades interpretativas, sino que las acumulan deliberadamente para trazar momentos intensos que entrelazan reflexiones en torno al poder, la construcción de identidades, los iconos, el cuerpo, entre otros.
Así, se conectan, por ejemplo, la serie de imágenes tituladas Bullfight, donde se registran vistas aéreas de plazas de toros (1986/1990); las enigmáticas fotografías desde ventanas de aviones (1989); las vistas en contrapicado de la ciudad de París (1986); las fotografías hechas sobre el mar (1988); los registros en cenital de avejentados mapas (1989/90), hasta una serie más reciente como Bubblegum (2000/2003) donde pequeñas manchas circulares de colores sobre el pavimento sugieren una cartografía distinta sobre las personas que alguna vez pasaron por allí. Y con ello una reflexión profundamente potente sobre la manera de mirar, que revela aquí no solo aquello que se registra sino el lugar desde donde se mira, obligando al espectador a volverse conciente de forma permanente de la dimensión política de la representación.
Y eso quizá sea lo más significativo en el trabajo de Leonard, cuyo procedimiento parece ser siempre alegórico, y donde lo que se persigue no es necesariamente la imagen sino la forma en la cual ésta se construye socialmente. La colaboración entre Cooke y Leonard ha sido realmente de una precisión notable, y la exposición es un dispositivo de pensamiento sobre la fotografía profundamente potente, que se articula a través de rastros silenciosos, lejos de toda pretensión. Se exhibe además la serie Analogue (1998-2007), que Leonard presentó en la última Documenta y que se exhibió también en el Dia Art Foundation de NY, y que condensa un trabajo lento de registro de casi diez años a lo largo de distintas ciudades, donde pequeños detalles marcan la pauta para ordenar centenares de fotografías que documentan escaparates, tiendas, kioskos, puestos de venta, pequeños comercios, entre otros.
Enviado el 26 de Diciembre. << Volver a la página principal << |
