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Abril 29, 2008
Elpidio is sleeping – No, he isn´t. He is death (1)- Píter Ortega Núñez
La obra de Duniesky Martín se erige sobre las diversas mutaciones del canon heroico que operan en el mundo contemporáneo. Su estrategia, más que potenciar, se basa en desmitificar los modelos de heroicidad asentados por la tradición cultural. Empresa irreverente, si se quiere, interesada en humanizar, en despojar al ídolo de trascendentalismos. En una ocasión apunté algo que considero medular en su poética, y es que esta parece recordarnos a cada instante que “héroe puede ser también aquel que disiente, siempre y cuando logre trocar el disenso en podio” (2).
En esta dirección, la cita, la alusión y la parodia, entre otros mecanismos de operatoria intertextual, se convierten en medios efectivos para situar en diálogo a un sinnúmero de fetiches de la cultura pop y mass-mediática de diversas latitudes del orbe (estadounidenses en su mayoría), con sus homólogos del patio –básicamente el personaje más popular de nuestros dibujos animados, símbolo de toda una historia de luchas, o bien de la propia nación cubana: Elpidio Valdés. El resultado final es una iconografía muy a tono con el sesgo multi o transcultural de los tiempos actuales, una visualidad que descree de las nociones ortodoxas de conceptos como el de patria o nación. Así, sarcasmo e hilaridad conjugados armónicamente, el coronel mambí ha renovado su Ejército Libertador, ahora integrado por Spiderman, Iron Man, Captain American, o bien ha decidido tomar un paseo con Mary Jane, al tiempo que se codea con figuras como Mickey Rourke, Quentin Tarantino, El Padrino, entre otros personajes emblemáticos de la cultura occidental. En los dibujos de Duniesky Elpidio puede estar sujeto a situaciones disímiles: puede disputar con furia el amor de María Silvia (“Los Héroes también celan”), puede colgar de un árbol como el hombre araña (“El beso mambí”), puede pagar por sus errores y caer en prisión (“Prison Break”), puede matar sin piedad, de manera irracional (“El primer impulso de un héroe”)… Y también puede morir (“CSI: El juicio final”). Este último es, sin lugar a dudas, el mejor de los dibujos realizados por el artista, toda vez que alcanza una dimensión ética y un cuestionamiento social en suma agudos. Presentar el cadáver de Valdés encima de una mesa de disecciones, bajo el examen de Grissom, equivale a aceptar que todo ideal es finito, toda lucha perecedera, toda utopía incierta. Nadie escapa al juicio final: la inmortalidad es una quimera…
Notas:
(1) Palabras al catálogo de la exposición personal de Duniesky Martín Abocajarro. Casa de la cultura de Plaza, Ciudad de La Habana, abril de 2008.
(2) Píter Ortega. “Distopía (o El insomnio es una cosa muy persistente)”, en salonKritik, España, septiembre de 2007 (
>http://salonkritik.net/06-07/2007/09/distopia_o_el_insomnio_es_una.php)
Enviado el 29 de Abril. << Volver a la página principal << |
