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Marzo 17, 2007
Las fronteras permeables - Anna Maria Guasch
Originalmente en abc.es
Zona B se enmarca claramente en la emergente presencia de una nueva disciplina denominada «geografía del arte» que intenta dar cobertura a la creciente circulación de personas, de bienes de consumo y de datos que generan los nuevos paisajes culturales, sociales y virtuales de la globalización. Y constituye además una de las primeras muestras que en nuestro país presenta la reestructuración geográfica de Europa desde un proyecto a la vez estético, ético y político. Carles Guerra, uno de los comisarios, inscribe, en uno de los textos del catálogo, esta muestra en un proyecto de «pedagogía colectiva» que, tanto en documentales como en vídeo-ensayos, busca crear una contrainformación en la trama de acontecimientos mediáticos que marcan el día a día de una Europa señalada no sólo por las restricciones del Tratado de Schengen, sino también por las políticas «excluyentes» generadas tras los ataques del 11 de septiembre.
Más imágenes.
No en vano, es el propio Guerra el que relaciona los «vídeo-ensayos» de la artista suiza Ursula Biemann (Black Sea Files y Contained Mobility) y los trabajos documentales del proyecto colectivo Timescapes -entre ellos, el Corridor X de la griega Angela Melitopoulos- con uno de los más recientes ensayos de Susan Buck-Morss: Thinking Past Terror, un texto sobre la cultura política del Islam, y de cómo la mejor manera de hacer «filosofía política» no es a través de sesudos aforismos (como hacía Jenny Holzer a principios de los años ochenta dentro de un contexto dominado por el discurso textual), sino con una multiplicidad o incluso a partir de un «exceso» de imágenes sincrónicas y recorridas de itinerarios personales.
En este mismo sentido, se manifiesta Ursula Biemann cuando en su ensayo The Video Essay in the Digital Age apuesta claramente por nuevas tecnologías de imágenes de vídeo y pistas de audio como la mejor estrategia no tanto para documentar realidades como para «organizar complejidades». Unas complejidades que -tal y como señala el propio título de la exposición- nos remiten a una zona geográfica muy localizada, la llamada «zona B» (que se extiende desde los Balcanes hasta Turquía y el Cáucaso en los límites de la Unión Europea), una zona atomizada, escenario de guerras y de conflictos étnico-religiosos y uno de los núcleos con mayores «emigrantes potenciales» de Europa dispuestos a burlar las fronteras y a protagonizar complejas experiencias de conectividad, transgresión e interacción dentro de la sociedad.
Vidas errantes.
Y esto es lo que muestra una de las obras más elocuentes de la exposición, Contained Mobility (Movilidad contenida), que Ursula Biemann presentó por primera vez en la Bienal de Liverpool de 2004. En aquella ciudad se puso en contacto con un refugiado bielorruso, Anatol Zimmerman, que, tras trabajar en Polonia, entró en el «territorio Schengen» cruzando a nado el río Neisse. Y, a partir de este «cuerpo itinerante» o esta figura «jurídicamente inexistente» condenada a vivir en su condición de sujeto «translocal», Biemann documenta la «vida errante» de Anatol y la sincroniza en dos pantallas consecutivas, una con imágenes de paisajes marinos y datos digitales que ilustran la «odisea» de cruces ilegales de fronteras del personaje, y otra, con escenas privadas de la vida cotidiana del protagonista encerrado en un contenedor móvil a modo de «hogar» y grabadas con una cámara de vigilancia. Y en todos los casos la «artificialidad de las imágenes», fruto de una construcción ficcional, dialoga con la dimensión ética de una narración polarizada en torno a los derechos humanos «universales» en el contexto de la globalización y las distancias entre ley y ciudadanía.
En los límites de esta «etnografía visual», en un contexto dominado por la migración, la movilidad y la tecnología, se sitúa otra obra de Biemann en formato archivo, Black Sea Files (2005), en la que, como en la anterior, la atención se centra en la vida humana que emerge tras las «grietas» de los sistemas de comunicación transnacionales (en este caso, un dantesco oleoducto de 1.750 kilómetros que cruza tres países y une el mar Caspio con el Mediterráneo).
Memoria y geografía física. Este ir y venir del documento a la ficción, de lo personal a lo social, de lo íntimo a lo político constituye otro de los rasgos definitorios del trabajo de Angela Melitopoulos Corridor X, inscrito en esta plataforma de colaboración que es el macroproyecto Timescapes, en el que también participan Oktay Ince, con el vídeo-ensayo Behind the Mountains, y el grupo VideA. Quizás lo que más nos ha interesado de Corridor X, una road movie a lo largo del décimo Corredor europeo localizado en las zonas de emigración de la antigua Yugoslavia, es cómo la artista incorpora los conceptos de tiempo y memoria ?e incluso, de autobiografía? en medio de estructuras de pura «geografía física». Y así, lo que en una primera lectura podría parecer un documental sin más interés que los múltiples documentales que generan las industrias televisivas y fotoperiodísticas sobre las grandes infraestructuras de transporte y comunicación entre la Zona A (la de la Unión Europa) y la Zona B, acaba convirtiéndose en una reflexión filosófica. De ahí el trabajo en colaboración de Angela con el sociólogo y filósofo francés Mauricio Lazzarato, con el que fundó en París diversos colectivos, como el Canal Dechainé. Las diferentes formas de subjetividad quedan impregnadas de lo que Lazzarato denomina «trabajo inmaterial» en el marco del «capitalismo cognitivo» de los movimientos postsocialistas.
Y en un proceso similar a las consideraciones de Bill Viola en torno al vídeo como «ojo místico», para Angela Melitopoulos, la tecnología vídeo simula las funciones de la memoria humana y las comunicaciones intercerebrales, y descubre el potencial que hay entre las imágenes, sus múltiples conexiones y las cargas de conciencia inherente. Todo un ejercicio de «visualidad cultural» que tan bien encaja en el planteamiento interdisciplinar y relativista en el estudio de las manifestaciones artísticas contemporáneas.
Enviado el 17 de Marzo. << Volver a la página principal << |
